El Dr. Álvaro França Nebot, quien se desempeñaba como Ministro del Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 4º Turno, fue designado hoy por la Asamblea General para integrar la Suprema Corte de Justicia y cubrir la vacante que se generó con la salida del Dr. Tabaré Sosa.
El magistrado prestó juramento en el Parlamento Nacional en las primeras horas de la tarde para luego trasladarse al Palacio Piria, donde tuvo lugar la ceremonia de asunción del cargo en presencia de sus colegas, autoridades invitadas, magistrados, técnicos, funcionarios, familiares y amigos.
França inició su carrera como juez de paz de Lavalleja en 1991 y luego como juez de paz en Colonia. En 1992 se le designó como juez de paz departamental en Bella Unión y desde 1993 se desempeñó como juez letrado en Salto.
Fue juez letrado en la capital del país desde 1999, tanto en materia civil como penal, para luego desempeñarse como ministro de tribunal de apelaciones en lo civil desde 2009.
Al hacer uso de la palabra ante los concurrentes, la Presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Dra. Doris Morales, consideró como un hecho "altamente significativo" que sea un juez de carrera quien se integre al máximo órgano de justicia, considerando un privilegio para el Poder Judicial que se desempeñen en su cúspide quienes han avanzado en la profesión de jueces a lo largo de sus respectivas vidas.
Finalmente expresó su seguridad de que "el nuevo integrante mantendrá la llama que nunca debe apagarse, es decir, la de permitir que todos sin discriminación puedan acceder a la justicia".
La breve ceremonia cerró con algunas palabras del Dr. Álvaro França, quien agradeció a los presentes y a su familia, conmovido por la emoción, señalando que se sentía en su casa y que aceptaba íntegramente el privilegio de incorporarse a la Suprema Corte de Justicia para seguir aprendiendo, reconociendo las diferencias y asegurando el acceso a la justicia de todas las personas, sin olvidar las debilidades del organismo en materia de recursos, invitando a "seguir luchando, como lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo, supliendo esas carencias con el trabajo de la gente, porque el Poder Judicial es su gente, sus funcionarios". Y cuando la voz del orador se quebró por la emoción, un largo aplauso final dio cierre a su intervención y confirmó el evidente aprecio de toda la concurrencia.