Autor: Arquitecto Camilo Gardelle, francés, ex alumno de
la Escuela de Bellas Artes de París.
Año de Construcción: 1917
Estilo arquitectónico: Eclecticismo historicista.
Primer propietario: Francisco Piria, (1847-1933), empresario y rematador. Murió
en esta casa en 1933.
Descripción de la casa:
Planta baja La construcción de este palacete fue ordenada por
el Sr. Piria y ejecutada en función de sus necesidades familiares. En
1917 Piria estaba casado en segundas nupcias y vivían con él tres
hijos de su primer matrimonio (dos casados y uno soltero). El distanciamiento
entre la segunda esposa y sus hijastros quedó reflejado en la distribución
de los dormitorios de la casa.La primera planta tenía tres dormitorios.
Dos en suite frente a la calle Gutiérrez Ruiz, y el tercero
(el del hijo soltero) frente a la plaza.
Primer dormitorio: En el ala Sur, sobre G. Ruiz y San José.
Es el actual despacho del Dr. Gervasio Guillot. Tenía anexos, un boudoir
(recámara, gabinete, ropería) en la esquina de San José,
y una sala con balcón sobre G. Ruiz (hoy secretaría del Dr. Guillot).
Segundo dormitorio: En el ala Norte, esquina sobre la plaza
(actual secretaría del Dr. Roberto Parga). Tenía anexos una sala
con balcón sobre G. Ruiz (despacho del Dr. Parga); su boudoir
daba sobre el balcón a la plaza y era la mitad de la habitación
que ocupa ahora la oficina contigua al Despacho del Prosecretario Letrado, Dr.
Carlos Alles, donde se eliminó la pared que originalmente la separaba
de la recámara correspondiente al tercer dormitorio.
Tercer dormitorio: Sobre la plaza (hoy despacho del Pro-secretario
Letrado). No tenía sala y su boudoir o recámara era
la mitad de la habitación que se halla sobre el balcón a la plaza.
Primer piso Era la suntuosa planta de recepción de la casa.
Se conserva intacta, ya que no se han realizado modificaciones estructurales
(salvo las mínimas que permitieron adaptar el comedor a Sala de Juramentos).
Constaba de los siguientes ambientes:
Gran Salón Imperio: Es el actual
salón Dr. Héctor Luis Odriozola, de casi 20 metros
de largo. Ocupa todo el espacio de este nivel sobre la plaza, desde G. Ruiz
a la pared lindera con el padrón vecino (edificio El País),
y está dividido en tres partes (una central y dos laterales) separadas
por columnas y pilastras de pórfido. Se hallaba suntuosamente decorado
con motivos de águilas, ramos de laurel, esfinges, grifos, etc., y tenía
espejos y paneles de seda en las paredes, todo lo cual se conserva aún.
Despacho del Sr. Piria: La hoy Sala de
Acuerdos de la Corte, cuyos balcones se abren a la calle Gutiérrez Ruiz.
Tenía dos antesalas anexas, una de ellas la actual Sala de la Presidencia
(hacia el Norte), y la otra simétrica (hacia el Sur).
Salón comedor: En el ala Sur, sobre
San José. Es la actual Sala de Juramentos. Se destaca la primorosa obra
de artesonado del techo y la boiserie sobre las paredes, que sólo
se mantiene en parte debido a la adaptación del salón a su actual
destino.
Sala de billar: Sobre G. Ruiz, actual despacho
del Dr. Raúl Alonso De Marco, cuyo techo conserva (igual que la Sala
de Acuerdos) la pintura al fresco original del año 1917. Esta sala tiene
un pequeño gabinete anexo sobre la esquina de San José (hoy escritorio
de la Señora secretaria del Dr. Alonso De Marco, Teresa Gamio). Se accedía
al salón comedor, indistintamente, por una puerta de la sala de billar
o por el gabinete.
Segundo piso
La última planta de la vivienda servía de habitación a
don Francisco Piria y a su segunda esposa. Se organizó en función
de dos suites principales:
Primera suite: Eran los aposentos de Piria y estaban
ubicados en el sector Norte. Constaba esta suite de un dormitorio,
en la esquina de G. Ruiz y la plaza (habitación del Sr. Piria, actual
Biblioteca de la Corte), una sala anexa con balcón sobre la calle G.
Ruiz (hoy despacho de la Señora secretaria Letrada de la Corporación,
Dra. Martha Chao de Inchausti), una recámara (hoy oficina de la Secretaría
del Dr. Juan Mariño Chiarlone) y una sala de gimnasia, donde el Sr. Piria
practicaba sus ejercicios físicos (ahora despacho del Dr. Mariño).
Segunda suite: En el sector Sur, aposentos de la
Sra. de Piria. Constaba de un dormitorio (actual Secretaría del Dr. Milton
Cairoli) sobre la calle G. Ruiz, una sala anexa (hoy despacho del Dr. Cairoli),
y una recámara en la esquina de San José.
Entre ambas suites se extendía un amplio
salón (hoy Despacho Judicial), que servía al matrimonio dueño
de casa como lugar de estar, descanso, y sala de lectura. Por ser un espacio
común, tenía una puerta (conservada todavía) de acceso
a la sala de Piria (despacho de la Dr. Chao) y otra a la sala de la Sra. de
Piria (despacho del Dr. Cairoli). El Arq. Gardelle les diseñó
entre ambas salas, sobre la fachada de la calle G. Ruiz, la importante logia
que permitía ampliar al aire libre este lugar de esparcimiento de la
casa.
En la época de construcción de este edificio (1917) los cuartos
de baño se diseñaban separados de las habitaciones. La casa tenía
seis baños principales (dos en cada nivel) que se han mantenido hasta
ahora en los mismos lugares).
Escalinata y espacios de distribución
El señor Piria era alquimista; por esa razón, la casa está
plagada de símbolos misteriosos y esotéricos. Al margen de lo
que se piense de la doctrina alquimista, lo que importa es que éste es
uno de los pocos edificios montevideanos que tienen incorporada esa simbología
a su decoración.
La figura de óvalo del hall de la planta
baja (el huevo, símbolo del origen de la vida) se repite en el subsuelo
(hoy Mesa de Entrada) y en los espacios de distribución de los dos niveles
superiores. Sin embargo, armonizado el óvalo con los sectores laterales
rectos hacia el Norte y el Sur, puede pensarse que la figura toda es una estilización
de la cuadratura del círculo, símbolo máximo de la filosofía
alquimista. El óvalo se repite en las placas de mármol verde que
decoran los muros del primer piso y de la última planta.
La suntuosa escalinata de mármol llama la atención
del visitante del edificio, por ser su principal elemento arquitectónico
Asciende desde la zona penumbrosa de la planta baja, se bifurca en forma de
signo de Aries al llegar al primer piso, donde el espacio aparece más
iluminado, y desemboca finalmente otra vez en figura de Aries en el último
nivel, bajo la majestuosa iluminación del vitral ovalado que corona la
casa.
Piria quiso que su escalera significara la dantesca ascensión
a los cielos, que aparecen representados en el imponente vitral (firmado por
el artesano Marchetti, como los demás vitrales del edificio). Esta obra
de arte en vidrio se halla circundada por una guirnalda de hojas de acanto verdes
que encierra otra guirnalda de flores sostenida por ángeles y culmina
al centro con tres figuras de ángel apoyando un escudete azul.
Otros símbolos que se reiteran en la decoración
son: la rosa (flor supuestamente creada por los alquimistas, símbolo
de la juventud), el ocho acostado, que se repite en cadena cerrada para simbolizar
la eternidad, el Árbol de la Vida, y las figuras paganas de faunos, sátiros,
ninfas, etc., que se ven en los relieves de cerámica italiana que decoran
los muros del vestíbulo de entrada, los de la última planta y
los de la culminación de la escalinata, donde ninguna figura se repite.
Dependencias de servicio
Estaban organizadas en el sector Sur-Este de la casa y ocupaban todos los niveles,
hallándose vertebradas por una escalera que asciende sin interrupciones
hasta las azoteas. El zaguán de entrada lleva el Nº 1159 de la calle
San José y se encuentra junto al garage para dos automóviles,
cuyas puertas fueron eliminadas en 1955 para adaptarlo a su actual destino de
Oficina (Sección Libertades).
En la planta baja (nivel sobre G. Ruiz) se hallaba el departamento
del casero (ahora Sección Sistemas, oficina del Intendente y cafetería),
autónomo dentro del edificio, con su propio cuarto de baño y una
cocina.
En el nivel del segundo piso, había una habitación
de servicio (hoy oficina de los asistentes letrados). Y entre esta habitación
y los aposentos de la Sra. de Piria (sin comunicación entre ellos) se
encontraba un cuarto para guardar ropa blanca, para coser y planchar (ahora
sala de lectura de la Biblioteca), con dos recámaras adjuntas (ahora
oficina de Biblioteca y consultorio de la Dra. Mónica Cereza).
La escalera continúa hasta la azotea, pero hace 20 años
se construyeron allí tres habitaciones. En el subsuelo se reproduce una
gran estancia ovalada (Mesa de Entrada) y hay otras habitaciones. Aunque todo
indica que eran éstos lugares para depósito y oficinas privadas
con acceso desde la puerta de G. Ruiz, las leyendas referentes al Sr. Piria
suponen que estos sitios le sirvieron para realizar experimentos
alquímicos y guardar la piedra filosofal.
Documento aportado por el Servicio de Comunicaciones y Prensa
de la Suprema Corte de Justicia, el 24 de junio de 1997.